La incorporación a la sociedad de docentes y familias capaces de desarrollar en la infancia habilidades socioemocionales tiene impactos muy positivos largo plazo.La disciplina positiva desarrolla autonomía y capacidad de decisión.
Debemos comprometernos como sociedad, como docentes y familias a construir una comunidad de aprendizaje que modele el respeto mutuo, la reflexión y el sentido de pertenencia. Se trata de enseñar y aprender. De repensar las suposiciones y las prácticas educativas habituales para desarrollar una conexión mayor con la escuela y la familia.
Los talleres de escucha compartida de disciplina positiva nos ayudarán a reflexionar sobre nuestra práctica diaria a la hora de resolver conflictos sociales y emocionales. Además ayudaremos a las criaturas a adquirir habilidades emocionales, sociales y de vida, mediante métodos no-violentos, manteniendo la dignidad y el respeto por todas las personas.
Esta filosofía está basada en asegurar que el mensaje de respeto y afecto sea recibido por el niño. Simultáneamente, los límites se ajustan con amabilidad y firmeza a la vez.
Realizaremos actividades vivenciales, divertidas, emotivas, sorprendentes y muy reveladoras donde poco a poco cambiaremos nuestros prejuicios por una nueva mirada hacia la educación, el futuro y sobre todo nuestra realidad diaria en la difícil pero preciosa tarea de educar en el respeto y la dignidad, como valores fundamentales de la crianza respetuosa y de la disciplina positiva.
Estos talleres nos ayudarán a desarrollar de forma dinámica los conceptos y herramientas de disciplina positiva y generar un espacio de entendimiento adulto-niño, para comprender el mensaje que hay tras la acción. Podremos adquirir herramientas para educar en positivo de manera respetuosa.
En estos talleres de escucha compartida hablaremos de nuestras dudas, emociones, miedos y expectativas sobre la crianza.
Talleres vivenciales y prácticos para desarrollar de forma dinámica los conceptos y herramientas de disciplina positiva.
El programa está secuenciado, utiliza formas activas de aprendizaje, está enfocado a desarrollar habilidades personales o sociales y apunta explícitamente a desarrollar habilidades socioemocionales.
Aprendemos mejor nuevos patrones de conducta jugando con el material y descubriendo el significado a través de la experiencia y el contraste en vez de sólo leer y escuchar.
“Un niño que se porta mal es un niño desalentado”, R. Dreikurs.










