Nuevos talleres de Disciplina Positiva en Tximeleta. Tanto si eres docente como si sois familias, comenzamos el ciclo de talleres de disciplina positiva, para adquirir valiosas herramientas de comunicación respetuosa y acompañar a las criaturas en su proceso de desarrollo facilitándoles la adquisición de habilidades socioemocionales y de vida.
Siete talleres en los que de forma lúdica y participativa podremos comenzar el cambio en la forma de mirar a la infancia. La educación es un proceso fascinante de acompañamiento, que nos enfrenta día a día a nuevos retos personales y sociales. Sin embargo cada día podremos comprender el significado de sus comportamientos, la base de sus inquietudes y el apasionante proceso de educar en dignidad.
La disciplina positiva está basada en las teorías de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs, ambos psiquiatras vieneses comprometidos con el respeto y la dignidad para todos los seres humanos.
Adler parte de la base de que todos los niños y niñas necesitan ser educados tanto en el orden (estructura y responsabilidad) como en la libertad para crecer como ciudadanos responsables que contribuyen a la sociedad.
La mayoría de las malas conductas que se cuestionan en los niños y niñas, son en realidad un problema distinto, es el sentimiento de inferioridad, la falta de conexión y pertenencia, la que les hace actuar de una u otra manera. Por lo tanto debemos ayudarles a encontrar soluciones más eficaces y socialmente útiles que les ayuden a sentir que pertenecen. Adler observó que anhelamos profundamente ser parte de una comunidad y aprender habilidades para contribuir a la sociedad es un componente importante de salud mental a largo plazo.
La disciplina positiva nos ayuda a realizarnos varias preguntas sobre el respeto a los demás, sobre el sentido de conexión, sobre la capacidad de ser. Por lo tanto la Disciplina Positiva:
- Ayuda a los niños y niñas a sentirse conectados, a sentir que pertenecen y son tenidos en cuenta.
- Es mutuamente respetuosa y alentadora, es amable y firme al mismo tiempo. Los adultos modelan la firmeza al respetarse a ellos mismos y a las necesidades de la situación y al mismo tiempo respetan las necesidades del niño con amabilidad.
- Se enfoca en soluciones, no en castigos.
- Es eficaz a largo plazo, considera lo que el niño y la niña piensan, sienten, aprenden y deciden sobre sí mismos y sobre su mundo y les ofrece herramientas de futuro.
- Enseña importantes habilidades sociales y emocionales para la vida, respeto, empatía, cooperación…)
- Ayuda a los niños y niñas a descubrir que son capaces y a confiar en el adulto y en ellos mismos. Es alentadora, pone atención al esfuerzo y la mejora.
- Ayuda a las familias a identificar la creencia que hay tras el mal comportamiento, buscando las razones por las cuales el niño o la niña actúan de una determinada manera y trabaja para cambiar esa creencia equivocada y no sólo el comportamiento.
Propuesta formativa:
- Conocer las bases de la disciplina positiva.
- Generar un espacio de entendimiento adulto-niño-niña, para comprender el mensaje que hay tras la acción.
- Adquirir herramientas para educar en positivo de manera respetuosa.
- Talleres vivenciales y prácticos para desarrollar de forma dinámica los conceptos y herramientas de disciplina positiva. Esta propuesta vivencial tiene como propósito que el aprendizaje surja de los participantes, no sólo de la teoría.
El programa está secuenciado, utiliza formas activas de aprendizaje, está enfocado a desarrollar habilidades personales o sociales y apunta explícitamente a desarrollar habilidades socioemocionales.
Aprendemos mejor nuevos patrones de conducta jugando con el material y descubriendo el significado a través de la experiencia y el contraste en vez de sólo leer y escuchar.
UN NIÑO O UNA NIÑA QUE SE PORTA MAL ES UN NIÑO O UNA NIÑA DESALENTADO- DESALENTADA. Rudolf Dreikurs.
Día 1: Disciplina Positiva
Día 2: Amabilidad y firmeza.
Día 3: La carta más alta. ¿Cómo afecta el estrés en la educación?
Día 4: Metas erróneas.
Día 5: Alternativas al castigo. Recompensas, consecuencias lógicas.
Día 6: Errores como oportunidades de aprendizaje.
Día 7: Reuniones familiares o de aula. Proceso de cambio. Cierre.
Esta propuesta vivencial tiene como propósito que el aprendizaje surja de los participantes, no sólo de la teoría.







