Hace casi 24 años de esta secuencia de imágenes que, a día de hoy, me parece muy actual. Le sobraban las botas/zapatos que en aquella época nos parecían lo más adecuado. Hoy seguramente iría descalzo. Pero si observamos la secuencia, vemos cómo se mete en un pequeño lío… el cojín (enorme por cierto) se le cae encima y busca la manera de salir del pequeño atasco. Parece sencillo para los dos, para el niño y para el adulto que observa. Para el niño confiar en sus posibilidades, medir fuerzas y actuar. Para el adulto, no intervenir, observar y confiar en sus capacidades. Lo consigue, aprende, experimenta, descubre, se siente aliviado y sigue adelante, hasta el próximo lío. Tenía 10 meses. Es sólo una muestra de lo que se avecinaba. Un niño inquieto, movido, curioso, activo. Hoy una persona íntegra de la que estamos orgullosos. Dejar hacer, dejar ser, dejar crecer.










