Se acerca septiembre y con él nuevos cursos y talleres de disciplina positiva. Esta vez los talleres estarán disponibles de forma que podamos hacer los siete talleres seguidos o de uno en uno.
Es importante conocer los principios de disciplina positiva para poder desarrollar habilidades de vida que faciliten las relaciones sociales, emocionales y familiares. La disciplina positiva no sólo es una forma de educar, es una forma de comunicarse, una forma de ver y sentir la vida y sobre todo una manera de sembrar respeto, confianza y amabilidad en las nuevas generaciones.
En estos talleres de comunicación respetuosa conoceremos la importancia de comunicarse desde el respeto y la empatía, desarrollando habilidades no violentas que garanticen la dignidad, la autoestima y el auto-respeto en los demás.
Hablaremos desde los sentimientos, evitando juicios de valor, y fomentando la escucha activa y el desarrollo de habilidades socioemocionales.
Estos talleres constan de 7 temáticas diferentes:
- Crianza respetuosa: Educa en positivo: Principios de disciplina positiva. ¿De dónde viene eso de la Disciplina Positiva? ¿En qué me va a ayudar?
- ¿Cómo afecta el estrés en la educación?:Para educar hay que estar bien, para estar bien hay que cuidarse, parar, sentir y tomar conciencia.
- El mal comportamiento: ¿Qué me está diciendo? ¿Qué estoy entendiendo?: Mensajes que hay detrás del “mal comportamiento”.
- Comunicándonos en positivo: Comunicándonos de forma respetuosa, fácil y muy práctica.
- Educando en la amabilidad y en la firmeza: Evitar el baile de estilos de crianza entre la permisividad y el autoritarismo.
- Educando sin castigos ni recompensas. Adquirir herramientas que faciliten la comunicación sin amenazas.
- Familias ayudando a familias: Sesión en exclusiva para desarrollar esta herramienta tan poderosa de disciplina Positiva.
Aprenderemos a conocer y confiar más en nuestras criaturas, en nosotros mismos y en los demás. Desdramatizar, poner un poco de sentido del humor y liberarnos de ese sentido de culpabilidad y de la errónea creencia de que «todo lo hacemos mal». Aprender de los errores y centrarnos en soluciones será el objetivo principal de cada taller.






